Artículo publicado en Revista Fertilizar Nº 13 – año 2009

Autores: César Quintero, María A. Zamero, Graciela Boschetti, María R. Befani, Edgardo Arévalo, y Nicolás Spinelli. Facultad de Ciencias Agropecuarias – UNER cquinter@fca.uner.edu.ar

<p style=»text-align: justify;»>Introducción: La aplicación del Nitrógeno (N) en el momento oportuno es tan importante en el manejo eficiente de este nutriente como la fuente o la dosis aplicada. Sin embargo el momento más apropiado para su aplicación es algo muy controvertido debido: 1) al desconocimiento de las características de absorción de N en las variedades de arroz; 2) al cambio de las variedades altas antiguas hacia las modernas resistentes al vuelco y de alto rendimiento; 3) al desconocimiento de la cantidad y el momento de aporte de N por parte del suelo y 4) al manejo del agua. Muchos esquemas de fertilización han sido propuestos y evaluados; algunos muestran buenos resultados, aunque son más costosos y laboriosos. La estrategia más adecuada es conocer como absorbe N la planta de arroz y qué efecto tiene sobre desarrollo y el rendimiento, además de valorar la respuesta de las variedades de arroz a los distintos momentos de aplicación. Básicamente, las mejores opciones en lo que refiere a momentos de aplicación de N en arroz son: 1) hacer una única aplicación pre riego o 2) aplicar un 50 a 65 % de la dosis en pre riego y el resto en diferenciación. Los métodos con múltiples aplicaciones de pequeñas dosis son más caros, por los costos de aplicación, y no han mostrado ser más efectivos que los anteriores. La concentración de N en las plantas de arroz declina a medida que el cultivo avanza en su ciclo. El arroz acumula N en los estadios tempranos y prácticamente no absorbe N durante el llenado de granos. Es frecuente que la cantidad de N absorbida en floración sea superior a la contenida en madurez, indicando una pérdida por volatilización foliar. En el caso de Entre Ríos, la nutrición con N parece estar a un 60 % del óptimo relacionado a las bajas dosis de N y a la incertidumbre ligada al abastecimiento por parte del suelo, al miedo al vuelco y daño por frío. Los ensayos realizados indican que el momento más eficiente para aplicar el N es en estadios tempranos, previo a la inundación. Esto es consistente con otras investigaciones donde demuestran que gran parte del N se absorbe en estadios tempranos y luego se transloca a los granos. Sin embargo el objetivo de rendimientos altos requiere de dosis más altas de N y para un uso más eficiente del N se deberá fraccionar su aplicación en el ciclo del cultivo. Por lo cual una evaluación a mediados de ciclo podría ser promisoria para determinar la dosis final de ajuste.</p>

 

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