Cómo afecta la fertilización en la producción y calidad de los verdeos de invierno
Un estudio en La Pampa evaluó cómo la fertilización nitrogenada (0, 60 y 120 kg/ha) afecta la biomasa y la proteína bruta en cebada, avena, centeno y triticale. 🌾
Un estudio en La Pampa evaluó cómo la fertilización nitrogenada (0, 60 y 120 kg/ha) afecta la biomasa y la proteína bruta en cebada, avena, centeno y triticale. 🌾
Un estudio en el sudoeste bonaerense evaluó cómo la fertilización con nitrógeno (N) afecta el rendimiento y la calidad de tres cultivares de cebada cervecera. Se aplicaron dosis de 0, 25 y 50 kg N/ha.
La fertilización nitrogenada en centeno como cultivo de cobertura (CC) mejora la biomasa y la Eficiencia en el Uso del Agua (EUA), impactando en el rendimiento del cultivo sucesor.
n Argentina, la producción de trigo, cebada y avena está limitada por la disponibilidad de N, P, S y Zn, pero su fertilización suele aplicarse de manera individual.
En los sistemas ganaderos de la Región Semiárida Pampeana, las forrajeras anuales invernales, o también llamados “verdeos de invierno”, son un recurso forrajero clave.
La práctica de agricultura de precisión busca delimitar zonas de manejo, y así adecuar el uso de insumos a cada unidad reconocida por su homogeneidad dentro de los lotes de producción.
El paradigma vigente para abordar la fertilización de forrajeras en sistemas modernos de producción es la nutrición balanceada, que se sustenta en lograr que las plantas dispongan cantidades no limitantes de nutrientes esenciales.
El pasto es la base de la alimentación ganadera, pero en general su productividad está restringida por deficiencias en el abastecimiento de nutrientes. Se conoce que la limitación nutricional no solo disminuye la cantidad de forraje producido, sino también su calidad.
El objetivo de este trabajo es la identificación de híbridos comerciales de maíz, de genética moderna, estables y con alto potencial de rendimiento en el área de influencia de la localidad de San Antonio de Areco, en el norte de la provincia de Buenos Aires, que ayude a asesores y productores en la elección de los materiales.
En el sudeste de Santa Fe y nordeste de Buenos Aires, el cultivo de arveja se trabaja sobre suelos complejos. Investigaciones revelaron que el fósforo (P) puede aumentar el rendimiento hasta en un 69% de los casos estudiados, mejorando la cantidad de vainas por planta y la biomasa desde etapas tempranas.